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Reinventar UPyD

En un post anterior, indiqué que UPYD iba a caer en su propia trampa. La denominación por la que optaron de encasillarse como «progresistas» era más la búsqueda de un nicho en los medios de comunicación que un cambio de rumbo en la política de la formación. Desde un punto de vista polítológico, sí que son progresistas, pero encasillarse en una escala contra la que han luchado desde su creación poco resultado les va a dar. Es un «no es no» de Pedro Sánchez y el «no al final es sí» de Antonio Hernando. Un cambio de rumbo.

Cristiano Brown indicó que el partido salía más unido de su congreso y es claro que sí. Reunirse en una ciudad con la firme convicción de que no se disuelve es una prueba de ello, lo que es dudoso es que haya salido con una hoja de ruta conveniente para el futuro del partido. Decía en un artículo que poco tiene que ver con UPYD que ya no valía con 70, 80 o 100 medidas que se prometieran en quince días, y es una de las cuestiones que la formación magenta habría de serigrafiar en la pared de la habitación donde se reúne la cúpula de la organización.

Es verdad que a UPYD le sobran problemas, la lucha con Ciudadanos o con los antiguos «rosistas» son algunas cuestiones que la formación debe aceptar para dejarlos atrás y trazar las líneas sin dejar que éstos influyan en sus planes. «Nunca pienses en un elefante», que decía George Lackoff a los demócratas estadounidenses, que más que pensar en cómo ser útiles a los norteamericanos, pensaban cuáles son las estrategias que hacían los republicanos, el elefante.

«UPYD vuelve, decírselo a vuestros amigos y familiares» que decía Brown en su proclamación. Lo tiene más que difícil, la verdad, y posiblemente volver al Congreso de los Diputados en 2020 sean palabras mayores para un partido que se ha dejado comer el electorado por parte de los naranjas. Sea como fuere, en 2019 se medirá el músculo de los magentas en las municipales. Ciudadanos tiene mucho que perder, ya no será un partido nuevo y el efecto de la moda habrá pasado.

Los que leéis normalmente mis post habréis observado que me encanta estructurarlo todo, es una forma de que no se te olvide nada de lo importante que tienes que decir/hacer. «Ya estaba tardando», pensaréis. Aquí va: los cuatro primeros pasos del nuevo UPYD:

1. ¿Cómo queremos que nos vean?

Es una de las preguntas fundamentales en política y muy pocas veces es respondida. UPYD basó sus primeros años en los adalices contra el terrorismo, más tarde como los luchadores contra la corrupción, más tarde los banqueros centraron sus ataques y ahora… ¿qué? Ya no hay terrorismo, la corrupción empieza a decaer en la preocupación de los españoles. ¿Cómo habremos de percibir a los líderes de UPYD a partir de ahora?

2. ¿Qué defendemos?

Hay más de 3000 partidos políticos en España y muy pocas formaciones son relevantes. Todas tienen sus propuestas y sus proyectos, pero hay algo que tienen en común los grandes: proyectos de país. Grandes, intrincados, con datos, cifras y una buena dosis de estadística. No se trata de construir un programa electoral sino de una narrativa, una visión y unos valores. De no ser capaces de ver qué es lo que los hace diferentes, los incentivos del voto y de sus visiones, acompañarán al par de miles de formaciones políticas restantes.

3. ¿Que imagen damos?

Logotipos, tipografías, diseños, imágenes, estilo de discurso, tono, velocidad… todo ha de ser renovado. No vale decir que es un nuevo partido y cambiar la cara del portavoz, porque los ciudadanos lo considerarán irrelevante y dirán adiós. Si se renueva lo político, se renueva lo visual. No hay más que hablar.

4. vamos a dirigirnos a…

A toda la población no, por supuesto. ¿Acaso usted se imagina al líder de un partido conservador dirigiendo sus mensajes a los votantes del partido comunista? Sí, efectivamente, sería una pérdida de tiempo y de recursos. Además, correría el riesgo de confundir a sus votantes y, al final del día, podría haber perdido más apoyos de los que habría ganado. No es lógico.

Nuestra comunicación debe dividirse en dos partes: la primera destinada a nuestros votantes, a los que nos han elegido siempre y que querrán que gobernemos pase lo que pase. La segunda parte de este primer paso, es dirigirse a los que están en nuestra frontera ideológica, personas que nos han votado en alguna ocasión. A éstos, les mostraremos que somos un partido de gobierno con un proyecto para todos, que somos serios en nuestra labor y les invitaremos a confiar en nosotros cuando llegue el momento de la elección.

Sobra decir que también ha que tener en cuenta la comunicación interna y externa. La comunicación interna suele ser más «radical», porque ya sabemos lo que piensan, la externa, más persuasiva.

5. ¡A trabajar!

Quedan 847 días, más de 20.000 horas, para sacar UPYD adelante antes de las municipales de 2019. A pesar de que parezca mucho tiempo, no es nada, y la campaña hoy en día es permanente. En 2018 deben estar todos los candidatos elegidos y dándose a conocer a todos los ciudadanos. Las estructuras deben estar construidas y todos los engranajes engrasados para el corto 2019.

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